Pilar Almagro

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Decía el filósofo que para la convivencia humana hay dos mínimos no pueden dejar de cumplirse en ningún caso, son cuestión de supervivencia como seres humanos y por lo tanto no admiten rebajas. Uno es la vida, el otro es la promesa. Y en estos dos mínimos vamos a centrar los criterios éticos necesarios para la contratación de los servicios de mantenimiento, pero también son la base para la ejecución del mantenimiento, para la supervivencia de una empresa, de un país y del género humano. 

Y es que cuando comprendemos la vida, vemos que no hay nada más que vida. Y en cuanto a la promesa, ocurre que los demás actúan respecto a las expectativas que suscitan las promesas que hacemos. La promesa supone la confianza en la palabra del otro. Su entidad proviene de la confianza en la honorabilidad del otro, en que lo que dice lo va a cumplir. Y ¿acaso no es una promesa la contratación?

 

 

 

 

Última actualización el Jueves, 12 de Abril de 2012 22:52

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